Sobre este proyecto se puede decir muy poco más de lo que ya está dicho con sus luces y sus sombras; con sus trazos y versos. Quizá merezca la pena únicamente aportar alguna precisión técnica y cronológica: todas las fotografías que contiene fueron registradas mediante color digital —sin el más mínimo vislumbre de este proyecto, aproximadamente entre 2006 y 2014— y, después de algún visionado esporádico, quedaron abandonadas en el frío archivo de un disco duro porque no se tomaron con otra finalidad que la de fotografiar “como camina el caminante”. En él quedaron hasta que una cierta mirada —que escribe y dibuja en blanco y negro— las ha recuperado para formar parte de este relato sobre el paso del tiempo y de la luz. Dos hilos muy importantes entre aquellos que componen la madeja de nuestras vidas.